Domingo de Ramos

 

En el Domingo de Ramos recordamos la entrada de Jesús a Jerusalén, cuando fue recibido con alegría por la gente, que levantaba ramas de palma para saludarlo. Por eso, en esta celebración primero se realiza una misa especial y la bendición de los ramos, como signo de fe y de preparación para vivir la Semana Santa.

Después, la comunidad participa en una procesión, caminando con los ramos y acompañando simbólicamente a Jesús en su entrada a la ciudad. Este momento representa la alegría de quienes lo reconocían como alguien importante y esperado.

Al llegar a la iglesia, se continúa con la Santa Misa, en un ambiente de oración y reflexión. Así, el Domingo de Ramos nos invita a comenzar la Semana Santa con fe, recogimiento y el deseo de acompañar a Jesús en su camino.

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